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Vida Cycling: La Fe de Nelson

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“Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” – Filipenses 4:13

Comenzar de esta manera, pudiese parecer el preámbulo de un sermón religioso, pero la realidad es que la frase se ajusta perfectamente a las circunstancias y al credo de un excelente atleta y mejor persona: Nelson Odreman.

Nelson es un consagrado ciclista en New Jersey, donde reside desde hace cuatro años después de emigrar desde su natal Venezuela, buscando mejores oportunidades y futuro para su familia.

Con más de 15 años de experiencia en el ciclismo en diversas modalidades, Nelson ha venido participando desde el 2018 en los campeonatos estadales (New Jersey) en ciclismo de ruta, ciclocrós y MTB endurance. También ha competido en varios eventos de la Mid-Atlantic Superseries (MTB/CX) que se desarrolla en gran parte de la costa este de EEUU.

Recientemente ha establecido una alianza estratégica local con Trek y entre otras actividades, se desempeña como colaborador del equipo de ciclismo de Rutgers University y es entrenador ad-honorem de NICA (National Interscholastic Cycling Association); una organización sin fines de lucro para la difusión y enseñanza del ciclismo en niños entre 12 y 17 años.

Sin embargo, quizás su virtud más relevante, tiene que ver con el rol de promotor, creador y guía de Vida Cycling: El primer equipo de ciclismo cristiano en New Jersey.


 

+T: ¿Cómo nace Vida Cycling?

NO: Es una historia muy larga (…) que trataré de hacer corta. Al principio, recién llegado a EEUU, me costó muchísimo adaptarme. Te hablo de la adaptación en múltiples facetas: el clima, la gente, la cultura, todo. El hecho de no poder trabajar de manera formal por el tema de la documentación. Después el trámite del asilo político. ¡Fue muy duro! Inclusive en invierno, con temperaturas extremas de varios grados bajo cero, tenía que trasladarme de un lado a otro en bicicleta. Mi esposa y yo trabajamos jornadas de más de 10 horas y no tenía tiempo para entrenar.

Créeme cuando te digo que en mi vida he estado contra el piso en muchas oportunidades. Hoy en día reconozco que todas estas vicisitudes fueron voluntad de Dios para poder llamar mi atención y para poder entender que Dios es el único camino y que debemos mantener una relación constante con él.

Al principio, tenía tres trabajos e iba de uno a otro en la bici. Rodaba más de 3 horas al día sólo para desplazarme. Así, por pura casualidad – y se puede decir que a través de este tipo de ciclismo de “commuting” – conocí a una persona que terminó presentándome a su padre que resultó ser el pastor de la congregación donde comparto hoy en día. Paradójicamente, ese chico – a pesar de la labor de su padre en la iglesia – andaba en malos pasos. La única similitud que nos unía era que él tenía una cierta afinidad por el ciclismo y yo soy un enamorado de este deporte.

Al final entré en la congregación y el hecho de aceptar a Cristo como el salvador, me cambió la vida. Con el tiempo, instauramos una especie de “ministerio deportivo” en la iglesia y creamos Vida Cycling para llevar la palabra de Dios al deporte y llevar el deporte a las personas que están en la comunidad – que no son deportistas – para que conozcan los beneficios de una vida activa.

Como anécdota te puedo decir que esa persona que me llevó a la iglesia, se volvió un gran amigo. Hoy en día es parte vital de Vida Cycling y lleva una relación de mayor comunión con Dios y una vida saludable en todos los aspectos.

Cuando hablamos de Vida Cycling, nos referimos precisamente a la vida misma; la vida del ciclismo; lo que vivimos para llegar donde estamos; los sacrificios, los sufrimientos, las tristezas, las alegrías, las personas que tocan nuestras vidas.

 

+T: En las redes sociales, vemos que tienen mucha actividad y un nutrido grupo de personas. Háblanos un poco del concepto de Vida Cycling.

NO: La verdad es que somos una agrupación inclusiva. Me refiero a que no necesariamente debes ser cristiano para pertenecer a Vida Cycling. En primer lugar, la idea es predicar la palabra de Dios y mientras más inclusivos seamos, más oportunidades tendremos de lograr ese objetivo. Basta con que tengas curiosidad, afición y pasión por el ciclismo, en cualquier modalidad.

Obviamente tratamos de mantener a todos motivados, que cumplan ciertos códigos de conducta y de conocernos bien. Por ejemplo, en Vida Cycling tenemos nuestro propio uniforme que – por cierto – lleva impreso un versículo de la biblia. Cada temporada, hacemos nuevos uniformes y cambiamos el versículo en función de algún pasaje que trate sobre la motivación, la fe y sobre mantener una relación diaria con Dios. Tenemos nuestro logo y nuestros colores que nos identifican. Entonces no le podemos dar un uniforme a cualquier persona que vaya por allí teniendo un comportamiento cuestionable sobre la bicicleta o fuera de ella. Vida Cycling es una manera de extender el poder de la fe en Dios fuera de la disciplina de las dos ruedas.

Por otra parte, la idea también es fomentar un estilo de vida activo y saludable. Que las personas se alejen de la vida sedentaria y que conozcan los beneficios del deporte para la salud y como elemento recreativo. Por eso es que nos ves haciendo mucho trabajo en grupo: entrenamientos indoor dirigidos en invierno, sesiones multitudinarias de ejercicios funcionales. Incluso en verano nos puedes ver compartiendo paseos, competencias, verbenas y eventos, con la participación de nuestras propias familias y amigos. Se trata de fomentar una gran comunidad con intereses y creencias comunes en torno a la fe y este estilo de vida.

 

+T: ¿A qué te refieres cuando comentas que la aceptación de Cristo te cambió la vida?

NO: Me refiero a muchas cosas. Pero en lo deportivo, la realidad es que yo vivía pendiente de la opinión de los demás. Con esto quiero decir que en cualquier competencia mi meta era ganar y ser el mejor por el simple hecho de demostrarle a los demás todas mis capacidades. Era más la necesidad de satisfacer una expectativa ajena que la mía propia.

Yo he participado desde hace años en muchas competencias. Tanto en ruta como en MTB, e incluso en triatlón. De hecho, yo hice el Ironman 70.3 de St. Croix en 2014 y el Ironman 70.3 de Panamá en 2013. Por toda esta experiencia, te puedo decir que el deporte – sobre todo si es competitivo – tiene una pizca de egocentrismo y hedonismo. En mi caso, yo competía presionado porque quería ser idolatrado por otros y que me tratasen como si fuese un atleta élite o profesional. Sinceramente hoy me doy cuenta que no lo disfrutaba. Era arrogante y prepotente. Cuando me ganaban, no reconocía los méritos y fortalezas de los otros atletas. Me creía una cosa que no era.

Después de haber aceptado a Cristo, he cambiado mucho. He entendido que todos los caminos se irán abriendo a medida que vayas transitándolos. He entendido que Dios – que tanto nos ama – nos creó para que tuviésemos una relación diaria con él. He entendido que por muy simples que puedan parecer los proyectos, a veces pueden terminar en cosas grandes. He entendido que soy un pecador. 

A través de todo este cambio, he entendido que la adrenalina de la competición no es más que una válvula de escape para mí; algo secundario si lo comparamos con Dios. Más aún, el hecho de competir, no implica que los otros competidores sean mis enemigos; más bien son compañeros contendientes y como tal, merecen todo mi respeto y admiración.

Y después tienes el cambio en otros planos de la vida. Por darte algunos ejemplos, ahora doy mucho más valor a Carol, mi esposa; valoro mucho más el hecho de estar sano y poder hacer lo que me gusta; valoro y entiendo mucho más que tengo familia, trabajo, comida en casa; valoro mucho más esos nueve meses al año donde puedo entrenar al aire libre y disfrutar de la naturaleza (…) Con la aceptación de Cristo he entendido que hay que agradecer por lo que tenemos: hoy puedo estar en la cúspide y quizás mañana ni siquiera poder caminar.

Desde entonces, he empezado a disfrutar más del ciclismo en general, de los entrenamientos, de la competición, del compartir con otros atletas y con nuestras familias y el conocer nuevos lugares. Además, he aprendido a ser más humilde y bajo esa perspectiva, enfocarme en que cada experiencia deportiva, aun sin conseguir los mejores resultados, es una oportunidad de aprendizaje. Y es que el hecho de creer en mi padre, me ha facilitado poder creer en mí.

 

+T: Mencionaste a Carol, tu esposa. ¿Cómo podrías describir su participación en Vida Cycling y qué podrías comentar sobre el apoyo de tu familia para con ese proyecto?

NO: La verdad es que el camino de Cristo – como ya te comenté – me ha permitido darle más valor a mi esposa. Tenemos 21 años juntos y como es normal, hemos tenido nuestras altas y bajas. Pero desde hace unos 4 años nuestra relación ha mejorado muchísimo y doy gracias a Dios por ello.

Carol es parte fundamental de la congregación y de Vida Cycling. No sólo como kinesiólogo del equipo y los masajes y tratamientos que nos presta durante las diferentes competiciones. También lo es desde el punto de vista organizativo al planificar parte de la logística para los viajes a las competiciones, o el arreglo de un evento, o asumiendo el rol de chaperona que nos cuida y está pendiente de nuestra alimentación y de nuestra recuperación durante los viajes a las carreras.

No obstante, quizás el rol más importante tiene que ver con el hecho de estar siempre presente como una opinión objetiva y constructiva ante cualquier situación a mi alrededor. En esos momentos de dificultad, de presión, e inclusive de arrogancia en los que yo pueda caer; ella es la primera en aconsejarme, consolarme o simplemente recordarme la virtud de la humildad.

También trato de integrar a mis hijos en el deporte. Yo soy un hombre muy familiar y en esta nueva faceta de mi vida, parte de nuestra agenda familiar gira en torno a las competencias de mi hijo, a quien le gusta el ciclocrós por la oportunidad que tiene de llenarse de barro; o las mías propias. Además, también he tenido la oportunidad de involucrar en el ciclismo a mi hermano menor, que vive en Texas, y hemos compartido algunas competencias, lo cual me llena de orgullo pues pretendo que mi hermano pueda transitar por esta vida de deporte sin cometer los errores que yo cometí.

 

+T: ¿Qué define a Nelson Odreman el atleta?

NO: Hoy en día, te diría que la humildad. Para mí, el crecimiento espiritual ha sido importante y dejar de lado la arrogancia y prepotencia me resulta un gran avance. En ese mismo sentido, ahora tengo metas que son mías, personales, no dependen de las expectativas de terceros. Además, ahora soy más paciente y me tomo el tiempo para disfrutar este viaje. No me importa la edad y creo que todos tenemos fortalezas y virtudes.

Me di cuenta que cuando dejé de correr en función de las expectativas de los demás, empecé a mejorar mi rendimiento y a disfrutar realmente el ciclismo. Y eso me permitió acumular mejores resultados en las competencias.

 

+T: ¿Qué define a Nelson Odreman el entrenador?

NO: Te diría que la pasión por la enseñanza. Siempre trato de explicar a mis atletas el por qué de lo que estamos haciendo en determinadas sesiones; qué beneficios podemos obtener dentro del ciclo de entrenamiento; y cómo se corresponden con los objetivos.

He aprendido a ser más flexible y a tomar en consideración la participación de todos. Creo que todos podemos aportar algo positivo. Es como ver crecer a los pájaros hasta que puedan volar, si lo ponemos en un contexto metafórico. La idea es que todos los atletas puedan llegar a conocerse y que estén en la capacidad de aplicar los conceptos y criterios que compartimos en nuestro grupo.

 

“Sé constante y dedicado; sueña en grande y entiende que para ser el primero, también tienes que ser el último. Al final, sea que lo logres o no, todo habrá valido la pena”.

 

+T: Háblanos de tus “sueños” como deportista.

NO: Soy de la opinión que todos tenemos sueños y anhelos particulares. Algunas personas quizás no tienen objetivos competitivos o simplemente se conforman con mantener cierta actividad física y llevar una vida activa. Eso es válido. Sin embargo, y aún sabiendo que soy un poco mayor para ello, no pierdo las esperanzas de poder participar en un campeonato mundial y ser vencedor.

Igual puede parecer una locura y créeme que no soy de decirlo abiertamente porque mucha gente se reiría de mí. Pero la realidad es que con constancia y dedicación, poco a poco puedes lograr cosas que en algún momento podrían parecer imposibles. Simplemente apégate a tu plan de entrenamiento; mantén el entusiasmo y motivación con alguna que otra carrera; sé constante y dedicado; sueña en grande y entiende que para ser el primero, también tienes que ser el último. Al final, sea que lo logres o no, todo habrá valido la pena.

 

+T: En tu opinión, ¿Cuáles son los aspectos más importantes a la hora de mejorar el desempeño en el ciclismo?

NO: Obviamente todas las facetas son importantes. Nutrición, entrenamiento específico, desarrollo de tu potencia de umbral funcional y de tu capacidad aeróbica y anaeróbica, etc. No obstante, creo que muchas personas le prestan menor importancia a la recuperación y al acondicionamiento y fortalecimiento. Y la realidad es que esos dos aspectos son fundamentales.

Te hablo de mi ejemplo en particular. Aquí he tenido que realizar trabajos muy duros como albañilería, construcción en general, palear nieve, etc. Son trabajos muy bien pagados pero de mucho esfuerzo físico. Yo he logrado combinar toda esta carga de esfuerzo con un plan complementario en el gimnasio y eso me ha permitido desarrollar más fortaleza en general. Así, a pesar que ya tengo 41 años, actualmente estoy registrando mejores números a nivel de vatios por kilo que cuando era un chamo y lo más importante es que sufro mucho menos lesiones.

Y con respecto al descanso, fíjate que le doy tanta importancia que muchas veces me ves en el trabajo utilizando las medias de compresión para favorecer la recuperación. Más aún, el reto de esta temporada tiene que ver con mi horario actual de trabajo. Desde hace algunos meses estoy trabajando en horario nocturno y la realidad es que no es lo mismo dormir de noche que dormir de día. Además, durante el día también tengo que dedicar tiempo a mi familia. Entonces, si tomamos en consideración este factor, al final no sé si pueda descansar y recuperarme todo lo necesario para poder rendir en los entrenamientos y las competiciones.

 

“Todas las derrotas que he tenido, son parte de mis victorias. Esa es la realidadd (…) uso esas circunstancias para enfocarme y entrenar aún más”.

 

+T: Entiendo que tu temporada implica varias competencias al año en diversas modalidades; MTB, ciclocrós y ciclismo de ruta. Por lógica, no siempre se puede ganar o figurar; y mucho menos en tantas modalidades. ¿Cómo manejas la derrota? ¿Cómo manejas los momentos complicados en cada competición?

NO: Tendría que decirte que todas las derrotas que he tenido, son parte de mis victorias. Esa es la realidad. He tenido muchas más derrotas, decepciones y malos resultados que triunfos. Pero fíjate que en estos casos, uso esas circunstancias para enfocarme y entrenar aún más. De hecho, me gusta mucho evaluar las diversas causas que pudieran haber influido en un mal desempeño; por qué me ganó fulanito o sutanito; qué errores pude haber cometido; qué aspectos puedo mejorar en mi estrategia de carrera.

Por otro lado pienso que hay muchas personas y atletas – y me voy a incluir – que cuando se acostumbran a los triunfos, se quedan dormidos en los laureles. Es por ello que te digo que las derrotas me han servido para mejorar y optimizar mi desempeño en carrera; siempre tratando de ver cada experiencia como un aprendizaje.

Con respecto a la otra pregunta, fíjate que en plena competencia, voy dialogando con Dios de manera espontánea. Y créeme que me ha servido de mucho. El hecho de orar y buscar esa fortaleza pensando en Dios me ha servido para creer más en mí y sobre todo como motivación. Cuando hablo con Dios, es cuando cobran más sentido esas frases como “yo puedo”, “los otros también están tan agotados como yo”, etc.

Por ejemplo, el año pasado en una carrera de ultra-endurance de 100 millas con más de 16 mil pies de desnivel positivo, en la milla 76 llegamos a un ascenso de 12 millas que llamaban “death climb” o la “escalada de la muerte”. Es muy dura. Yo venía muy afectado a nivel del tren inferior; realmente agotado. Al final, estoy convencido que Dios me dió las fuerzas necesarias para terminar la carrera en el puesto 18 de la general con un tiempo de 8 horas y 50 minutos.

De igual manera me pasó en el Everesting que hice en junio del año pasado. Hubo un momento que se me hizo muy difícil y prácticamente se me salieron las lágrimas. Pero ese diálogo con Dios me sirvió para motivarme y para superar ese momento de bajón. Al final logré cerrar mi registro con 9363 metros de desnivel positivo en 227 kilómetros y algo más de 16 horas.

 

+T: ¿Qué recomendarías a las personas que quieren iniciarse en el ciclismo?

NO: Te voy a contar una anécdota de mi hija. Siendo pequeña – en Venezuela – ella se inició en triatlón y llegó a participar en varios eventos de duatlón y acuatlón en categoría regional y nacional e inclusive en eventos de clasificación para juegos panamericanos infantiles.

Con el tiempo, ya aquí en EEUU, ella perdió la motivación por el deporte y la verdad es que nosotros no somos padres de imponer ideas. Sin embargo a lo que quiero llegar es que la vida da muchas vueltas; ella ya está saliendo del bachillerato y se ha eximido de aplicar para entrar en la universidad porque no está segura que le otorguen una beca.

La moraleja: Quizás, de haber seguido en el deporte y dependiendo de su rendimiento, hoy pudiese haber sido becada como deportista en cualquier universidad. Eso es algo que nunca sabremos.

¡Voy más allá! A mi hija le dije: ¿Qué puedes perder? Inténtalo. No te quedes estática. Párate, búscalo, equivócate. Es parte de la vida. Así como el pueblo de Israel tuvo que dar el primer paso de fe ciega cuando Moisés separó las aguas del mar rojo, todos debemos creer y tener fe en nuestras propias posibilidades. Aplica en la universidad de tu preferencia y ya veremos si sale la beca.

En ese sentido, a esas personas que quieren comenzar en el ciclismo, les digo lo que dije a mi hija: Inténtalo. No tienes nada que perder y más bien mucho que ganar. Es una oportunidad de disfrutar, de mejorar tu salud, de conocer personas y hacer nuevas amistades. No tiene porque ser estrictamente una visión competitiva. Sea como recreación y como terapia para el estrés del día a día, estarás teniendo un beneficio.

Lo otro es que el ciclismo, al igual que todas las cosas novedosas que emprendemos, es una oportunidad para descubrir una vocación o talento. Yo, a través del ciclismo, descubrí mi verdadera vocación como persona que ha venido a servir a los demás y a hacer la voluntad de Dios. En mi área de influencia, o sea en mi congregación, Dios me ha dado la posibilidad de llevar su palabra a través del ciclismo para tocar los corazones de algunas personas. No importa si son muchos o pocos.  Lo importante es que estas personas se puedan beneficiar de alguna forma.

Entonces, si el ciclismo pudo abrirme nuevos caminos, estoy seguro que también podrá abrir nuevos caminos para otras personas. Además, no hace falta ser un superdotado, o tener un don de nacimiento para empezar y animarse; ya sea a perder peso y mejorar tu salud, o como opción para la recreación. El deporte en general, está libre de prejuicios.


Nelson Odreman
Entrenador Personal IFBB
Certificación ISAK I
IG: @nelsonodreman
YouTube: Cycling Life with Nelson

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